CONOCE NUESTRA FRATERNIDAD MISIONERA :

NTRA. SRA. DE LA ASUNCIÓN

Mensaje

        Te sientes llamada a la vida consagrada saber que eres una joven elegida por Dios es lo más hermoso que puedes sentir dentro de tu corazón, dar tu vida al servicio de Cristo y de Nuestra Madre Santísima, recuerda que eres una joven especial porque Dios te llama a entregar tu vida al servicio de su reino.

      No tengas miedo ábrele tu corazón a Cristo  pero ten en cuenta la oración y un  discernimiento de tu verdadera vocación.

Ser Misionera en la Fraternidad es entregar  tu vida con alegría, con amor al prójimo al mas necesitado llevando la palabra de Dios a lugares pobres, vivir con humildad, las Misioneras de Ntra. Sra. de la Asunción somos jóvenes religiosas entregadas al servicio de Cristo sirviendo a nuestra comunidad a través de nuestros apostolados y oraciones.

Son "muchos" los llamados pocos los escogidos

 

¿Quieres Ser de la fraternidad misionera?

          Querer renunciar al Mundo en oblación por el camino estrecho de la cruz realizar nuestros apostolados todo para mayor honra y gloria de Dios. 

fratermari@hotmail.com

Carisma

           Nuestro Carisma es: La Consagración de la hermana a Dios. Y el apostolado. Bien a la Evangelización ó bien al servicio de los mas pobres

Ser misionera

"Toda nuestra vida tiene que ser misionera, así que tenemos que estar completamente impregnadas con el espíritu misionero. Las ideas misioneras deben influenciar todo nuestro pensar, orar y actuar."

"Somos misioneras cuando estamos en casa o lejos, aquí y ahora. desde el día en que entramos hasta el día en que morimos. Toda la atmósfera de nuestra Fraternidad es misionera. Lo bebemos inconsciente, consciente y subconscientemente. Somos particularmente y de manera definida una Fraternidad misionera."

"En una Fraternidad como la nuestra, tenemos que ser misioneras. Esto tiene que brotar por sí sólo. Tiene que desarrollarse en nosotras para que sea una manifestación de nuestra vida interior y de nuestro espíritu, sin importar a dónde vamos. Ya está aquí el espíritu misionero, pero tenemos que hacerlo más fuerte en la medida en que avancemos y seamos más conscientes de él. Sólo se realiza algo si se tiene conciencia."

"Lo importante de la vida misionera es la actitud interior con la cual actuamos.. Debemos aspirar a la bondad, la amabilidad, la paciencia, la tolerancia, el perdón y la humildad, más que atender a grandes números de pacientes, si está fuera de nuestro alcance, tratarlos como Cristo los trató."

"Al principio pensarías que es una responsabilidad grande ser misionera. Pero qué alegría poder manifestar a Cristo. Él sabía que no seríamos representantes perfectas, pero al mismo tiempo que no seríamos mediocres, teniendo la buena voluntad y queriendo ser tan buenas como nos sea posible."

"Todo nuestro programa de misión es: "Que brille su luz ante la gente para que vea sus buenas obras y glorifique a su Padre." Si lo hacen bien, no pueden hacer otra cosa que glorificar a Dios, y no tienen que preocuparse por los resultados."

Relación con Dios - oración

"Una oración significativa debería tener:

"Buscar a Dios no es tan complicado: significa unificar todo en Él, nuestra vida espiritual y religiosa, nuestros pensamientos, nuestros deseos, nuestro trabajo. Esta integración lleva a un espíritu de oración si toda nuestra vida está centrada en Dios. Eso no significa rezar todo el día en la capilla, sino vivir en un espíritu de confianza."

"No tenemos el poder de hacer milagros, pero sí tenemos el poder de desarrollarnos y asomarnos y mirar a los secretos de Dios."

"Uno de los más importantes elementos para las misioneras es rezar. Nuestra vida de oración tiene que ser profundizada. Es una obligación para las religiosas; de otra manera no podríamos ser "la sal", no tendríamos ninguna atracción y no seríamos de mucha utilidad."

"Nos gusta rezar como lo hace la Iglesia; tenemos que prepararnos y escuchar bien. Supone pensar bastante, preparar algo real y viviente, y así ganar una visión madura de la vida. La liturgia es hermosa, pero tiene que ser verdadera liturgia, no sentimentalismo."

"Debemos siempre tratar de no solo hacer las cosas bien, sino de hacerlas mejor cada día. Nuestra vida espiritual debe renovarse cada año. Debería ser como un árbol que añade un anillo a su estructura cada año."

"Nunca podrán agotar las riquezas de la vida espiritual. Llega la gente a una comunidad religiosa y poco a poco se despierta y ve cuán maravillosa, rica y variada es la vida espiritual. Simplemente no hay fin en ella, es rica, es maravillosa."


Confianza en Dios

"La falta de seguridad es falta de confianza en Dios. El mundo es inseguro porque la gente no confía en Dios, sino que pone toda su fe en seguros y dinero. Nadie está seguro mientras está en el mundo, sólo estamos seguras en Dios. No hay verdadera seguridad en las cosas materiales. La gran tarea es siempre la de depender mucho de la ayuda de Dios."

"Nuestra vida se mantiene pobre mientras no hay fe. Tengo un gran anhelo. Está en todo el evangelio. Nuestra Señora es un ejemplo extraordinario de fe y si queremos formar nuestras vidas según Nuestra Señora, debemos estudiar especialmente su fe y su generosidad. No hay ningún momento en su vida donde eso no sea obvio."

"Tenemos que estar muy serenas en nuestra alma y buscar a Dios. Eso es lo que trae la paz - no estar divididas. Si verdaderamente buscan a Dios, les trae paz, les trae alegría y nada les perturba, pase lo que pase. Les da mucha fuerza porque las unifica. Ya no se siente desgarramiento interior."

"Tenemos que avanzar con gran optimismo, no un optimismo superficial, sino fundado y arraigado en la fe, esperanza y caridad... Dios no espera lo más heroico sino un servicio razonable, dedicado y bueno para que podamos dejar brillar nuestra luz y así servir, para que brille nuestra luz y así glorifiquemos a Dios."

"El mundo entero está en un proceso de evolución y revolución. Cada cierto tiempo sucede eso, si estudiamos la historia. El momento presente es muy bueno. Es un tiempo difícil de vivir, pero al fin el mundo se está haciendo UNO; y al menos hay un futuro mejor para propagar el evangelio. Estamos llegando a los últimos tiempos. Estos son simplemente como dolores de crecimiento o de parto. Es doloroso. Pero todo va hacia algo bueno. Dios dispone todo para lo mejor, así que tenemos que estar serenas y no fruncir la frente ni poner caras tristes."

"Sean optimistas, venga lo que venga no debemos tener miedo. Estamos en las manos de Dios."

"Debemos de tener valentía y tenemos que desarrollarla dentro de nosotras. Nuestros tiempos requieren de un atrevimiento prudente." "Siempre habrá dificultades. Eso es parte de la vida. Sin embargo las podemos minimizar con nuestra habilidad para enfrentarlas y fortalecernos a partir de ellas".

Atención a los signos de los tiempos

Además de su sensibilidad para percibir la presencia de Dios en la naturaleza, San Francisco tenía "ojo interior" para percibir la presencia de Dios en la gente, en los más pobres y marginados a quienes alcanzó con su corazón y con sus dones, con compasión y cuidado. Durante su vida, S. Francisco mostró que era no solamente muy observador, sino que había desarrollado una gran sensibilidad, el ojo del corazón, el ojo de la sabiduría, el ojo de la pobreza, el ojo del amor. Esto le ayudó para tener una visión detrás del acontecimiento o de la persona, y entrar en contacto con el significado profundo de esas experiencias de vida.

"Somos nosotras las que nos debemos adaptar a las necesidades y no las necesidades a nosotras"


Oración por la Fraternidad Misionera

Oh, Dios, te damos gracias por todos los beneficios
que nos has concedido,
particularmente por la gracia de nuestra vocación.
Te suplicamos por la intercesión de la
Bienaventurada Virgen María, Causa de Nuestra Alegría,
que preserves a tu familia de todo mal.
Extiende sobre ella tu amorosa protección.
Concédenos amarte con todo el corazón y con toda el alma,
y al prójimo como a nosotras mismas;
y llegar al grado de unión contigo destinado para nosotras.
Concédenos la gracia de servirte con alegría
y perseverar en nuestra vocación.
Inspira en todas las hermanas
el espíritu de pobreza, castidad y obediencia,
de caridad, sencillez y generosidad.
Que nos amemos unas a otras
con verdadero amor de hermanas.
Danos seguridad de estar siempre unidas
y de vivir en paz.
Bendice nuestro trabajo y ayúdanos a hacerlo bien
para tu mayor honor y gloria
y por el bien de nuestro prójimo.
Ilumina y fortalece a nuestra directora.
Bendice y protege a nuestros padres y parientes,
a nuestros amigos y bienhechores.
Bendice a todos los que están bajo nuestro cuidado
y ten piedad de los moribundos. Amén